
Catalogamos como pop a la entrada de lo sintético, lo artificial, a la aparición de las maquina complejas que facilitan la vida. Nosotros mismos nos hemos vuelto una extensión de la máquina en la constante búsqueda la extremada perfección, casi sin aceptar el error humano. Entonces, ¿Por qué no aceptamos a los plásticos del pop pero sí a los pretenciosos renacentista?.
¿Acaso no ven que literalmente estamos en la época del plástico?
Le quitamos el valor a la repetición, a la posibilidad de la producción en masa pero ese ya es todo un tema. La repetición tiene su gracia. Es que el plástico es moldeable y las posibilidades infinitas, a veces la gente también quiere algo fácil.
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